SOLTAR LO MALO APRENDIDO

Hay heridas que no dejan marcas visibles, pero enseñan a callar el dolor y seguir como si nada.

Crecer sin disculpas sinceras confunde el amor con el silencio. Y aun así, romper ese ciclo también es una forma de sanar. Porque reconocer el daño es el primer paso para no repetirlo.

Carrito de compra
  • Tu carrito está vacío.
Scroll al inicio